Ensaladilla de ventresca de bonito del norte
Hay recetas que forman parte de nuestra memoria gastronómica, la ensaladilla es una de ellas.
Durante años la hemos visto en barras de bares, sidrerías y reuniones familiares. Cada casa tiene su versión, y probablemente todas tengan algo en común: la ilusión de compartir un plato que siempre invita a repetir.
En ECNMO me gusta respetar las recetas tradicionales, pero también aportar pequeños detalles que las hagan diferentes sin perder su esencia.
En esta ocasión el protagonismo es para la ventresca de bonito del Norte, una de las piezas más nobles de nuestro mar, acompañada por una mayonesa casera aromatizada con pimentón dulce, mostaza de Dijon y cebollino fresco, que aporta un sabor delicado y un color que convierte un plato cotidiano en una receta especial.
En verano estamos en plena época para consumir este producto del mar tan increíble, del bonito se utiliza todo y en esta ocasión vamos a aprovechar parte de una ventresca para elaborar esta ensaladilla. La ventresca bien cocinada le aportará un sabor y una textura que dará un toque muy diferente al de una ensaladilla normal.
Porque a veces no hace falta reinventar la cocina.
Basta con cuidar cada ingrediente.































