Estamos ante
uno de los platos más tradicionales en muchos lugares de España. Hay pocos
platos más fáciles de preparar y con un resultado tan completo.
En un cocido
castellano podemos encontrar chorizo, jamón, oreja de cerdo, tocino, morcilla,
patata, zanahoria, col o repollo, carne de ternera, carne de ave, patata,…, y,
por supuesto, garbanzos. Como invitado estrella en nuestro cocido no puede
faltar el relleno.
Tan diversos
ingredientes convierten a este plato en en un amplio abanico de grupos
alimenticios muy beneficiosos para nuestra salud. Minerales, hidratos de
carbono, vitaminas y proteínas en cantidad justa para una preparación muy equilibrada.
La realidad de
este cocido está en comerte un buen plato de sopa y después una buena ración de
los demás ingredientes. Hoy os ofrezco la posibilidad de sorprender a vuestros
comensales con una tapa de tan sugerente cocido castellano.