La carne de ciervo tiene una textura muy fina y posee menos calorías, colesterol y grasa que la mayoría de los cortes de ternera, cerdo y cordero. Suele ser una carne dura y, en muchas ocasiones, lo más conveniente es macerar durante varias horas. En este caso vamos a utilizar una pieza de lomo para realizar unas sabrosas albóndigas.
Añadiremos entre
otros ingredientes trufa negra, Oporto y chocolate para conseguir un sabor
inigualable que a todo amante de la cocina cinegética le entusiasmará.