Hoy metemos en la cocina a este molusco bivalvo con forma de corazón. Esa anatomía hizo que en un principio se le diese el nombre de corazón comestible (Cardium edule).
Rico en
vitaminas B1, B2 y B3, entre otras cosas facilitan la absorción de
nutrientes, regulan procesos de producción de glóbulos rojos y hormonas
sexuales. También encontramos vitamina A, que interviene en la generación y
mantenimiento de las mucosas de la piel y sistema óseo.
Vamos a
preparar una tapa muy fresca con unos contrastes en boca muy marcados y un
resultado para sorprender a los amantes de estos bivalvos.