Vamos a
comenzar en breve la temporada alta de setas y hongos, quiero celebrarlo
cocinando un arroz con uno de los habitantes más comunes en Tierra de Pinares,
el “níscalo”. Este hongo cuyo nombre científico “Lactarius deliciosus” ya evoca
lo que vamos a saborear posee una carne densa y compacta que triunfa en toda
clase de guisos de carne, o simplemente en asado o cocinado individual.
Dado que en
esta Tierra de Campos la afición a la caza menor es alta, podemos acompañar el
plato con unas codornices escabechadas.
Como elemento
aglutinante de hongo y pluma “el arroz”, ese cereal que apasiona a tantas
culturas en el mundo. Y en la base de todo ello un empedrado de jamón ibérico
de Guijuelo (Salamanca) que nos aportará contraste de textura, color y sabor.