El congrio me sigue pareciendo uno de esos manjares del mar que no hay que dejar escapar si encontramos un buen ejemplar en la pescadería o la lonja.
Este pez
anguiliforme se alimenta de noche de calamares, crustáceos y otros peces, puede
llegar a medir 3 metros y pesar más de 15 kilos. No posee escamas y su gran
boca dentada llega hasta los ojos.
Estamos ante un
pescado semigraso con alto contenido proteico, vitamínico y de minerales. Es
uno de los pescados más ricos en vitamina A, solo superado por angulas/anguilas,
muy importante para el crecimiento óseo y reparación de tejidos corporales.
Vamos a
preparar unas rodajas de congrio abierto al Sauvignon Blanc D. O. Rueda con
pimiento rojo